Desde que pusimos en operación el Túnel de Oriente en 2019, este corredor se convirtió en una de las principales conexiones entre Medellín, el aeropuerto José María Córdova y los municipios del Oriente antioqueño. Como consecuencia, el flujo de vehículos aumentó mucho más rápido debido a la expansión residencial, empresarial y turística de esta zona.
Ese comportamiento nos llevó a agilizar la construcción del Túnel de Oriente 2, cuyas obras civiles registran un avance cercano al 12 % y se desarrollan de acuerdo con el cronograma establecido para su entrega en 2028.
Cómo surgió la necesidad del Túnel de Oriente 2
Cuando iniciamos su operación, proyectamos que para 2032 circularían alrededor de 22.000 vehículos diarios. Sin embargo, la transformación que ha vivido el Oriente antioqueño modificó esas estimaciones en un plazo mucho más corto, ya que en 2022 registramos cerca de 27.000 vehículos al día, una cifra superior a la que esperábamos alcanzar diez años después.
Ese escenario nos llevó a estructurar la segunda etapa junto con la Gobernación de Antioquia y Odinsa Vías. Nuestro objetivo es ampliar la capacidad existente para mantener condiciones adecuadas de desplazamiento y acompañar la evolución de los municipios que hacen parte de esta conexión.
Así avanzan las obras
La nueva fase contempla la construcción del túnel Santa Elena 2, con una longitud de 8,2 kilómetros; el túnel Seminario 2, de 780 metros; 5,3 kilómetros de tramos a cielo abierto y 12 puentes y viaductos que completarán la doble calzada.
Ahora bien, previo al inicio de la construcción, completamos la gestión predial requerida y ejecutamos las acciones socioambientales necesarias para que las intervenciones respetaran el entorno y se desarrollaran de manera responsable junto a las comunidades del área de influencia.
También construimos una vía industrial de 4,5 kilómetros que facilita el traslado de maquinaria, materiales y equipos hacia los distintos puntos de intervención sin afectar la operación habitual del corredor.
Más allá de las excavaciones
Las tareas que desarrollamos no se concentran únicamente en los túneles. También trabajamos en puentes y viaductos que darán continuidad a la doble calzada a lo largo del recorrido. Algunas de estas estructuras, como Sajonia 2 y Bocaná 2, ya muestran progresos significativos, mientras que El Peaje y Chivo 2 iniciaron recientemente su proceso constructivo.
Las acciones que llevamos a cabo bajo tierra y en superficie requieren enfoques adaptados a las características de cada sector, ya que las condiciones geológicas, la topografía y los requerimientos técnicos cambian a lo largo del trazado.
Para lograrlo, contamos con más de 2.000 personas entre ingenieros, operarios, proveedores, contratistas y profesionales especializados que aportan su conocimiento en las distintas áreas involucradas. La coordinación entre estos equipos resulta fundamental para cumplir los cronogramas establecidos y afrontar los desafíos propios de una iniciativa de esta magnitud.
Además, empresas encargadas del suministro de materiales, maquinaria y servicios técnicos participan en distintas áreas necesarias para sacar adelante esta segunda fase.
Quienes transitan por esta vía probablemente no perciben todo lo que ocurre a lo largo del recorrido. No obstante, el trabajo que hoy se adelanta tiene un objetivo claro: entregar el Túnel de Oriente 2 en 2028 para responder a una demanda que superó las proyecciones iniciales y que continúa aumentando año tras año.
