Sembramos El Futuro

Sembramos El Futuro

Conectarse y disfrutar de la naturaleza, manejar el estrés, ayudar al ambiente y consumir productos libres de agroquímicos, son algunos de los beneficios que reciben familias y colaboradores, que hacen parte de nuestro programa de huertas, una apuesta por la seguridad alimentaria. 

 

Fortalecemos los hábitos saludables y la seguridad alimentaria, a través del programa de Huertas, que capacita y acompaña a 50 familias de Santa Elena, la Comuna 9 y Rionegro, en la implementación de 2.400 m2 de huertas en tierra y 20 huertas verticales para el autoconsumo. Además, 44 de nuestros colaboradores y contratistas participan del programa con cinco huertas ubicadas en oficinas y peajes.

 

Robin Steven Jurado Zapata, un joven enamorado del campo, habitante del corregimiento de Santa Elena.

“El planeta está ahí listo para darnos muchas cosas, tenemos que ponerle el pecho a la naturaleza para que no nos siga cobrando factura”.

 

Al programa llegué porque estuve en una entrega de filtros de agua que hicieron el año pasado en la Concesión, y escuché que tenían clases de creación de huertas, me quedó sonando y llamé para participar, cuando abrieron el curso, me avisaron y ahora tengo una huerta que es mi consentida.

 

La huerta ha sido uno de los grandes motivos para comprobar que vivir en el campo es la mejor decisión que he tomado porque me encanta la biosostenibilidad.

 

No solo me ha servido para cosechar los alimentos, es una terapia que me libera, me ayuda a clarificar las ideas, me divierte, me conecta con la vida y con mis ancestros, a mi abuelo le encantaban las matas, creo que es su herencia disfrutar tanto del campo.

 

Sembré lechuga, cebolla, brócoli, zukini amarillo y verde. Mi mejor producto ha sido la lechuga; el dolor de cabeza, las hormigas arrieras que se me comieron el brócoli.

 

Mi sueño es enseñarle a otros a cultivar hortalizas, por eso estoy aprendiendo con mucha pasión, para reproducir esa información y que otros aprendan el arte del cultivo y la agroecología, producir sin químicos contaminantes de la tierra y del cuerpo.

 

Sembrando el futuro

 
Omaira Marín, colaboradora del peaje Sajonia

“Me gustaría replicar la huerta en mi casa, no tiene mucho trabajo, no se necesitan grandes extensiones de tierra y es muy satisfactorio ver crecer y producir las plantas”.

 

Nuestra primera huerta fue en el peaje Seminario, ahora también tenemos en el peaje de Sajonia, más de 40 empleados nos vemos beneficiados de cultivar la tierra.

 

Sembramos lechuga crespa, lisa y morada, albahaca, brócoli, apio, uchuva y fresas, es increíble que en tan poco espacio se pueda dar vida a tantos productos y de calidad.

 

Tener una huerta en el trabajo es maravilloso, tomarse un momento para sembrar, regar, cuidar y recoger la cosecha, quince minutos se convierten en una terapia liberadora.

 

La producción también es una forma de compartir, repartimos los alimentos entre compañeros y la canjeamos con otros peajes que cosechan otros productos.

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