Se finalizó la intervención en el sector conocido como El Mirador, ubicado en el km 11+200 de la vía Santa Elena, uno de los puntos más críticos y que representaba un alto peligro para los usuarios viales por sus características geológicas.
Las obras para la estabilización del talud en este punto crítico iniciaron en diciembre de 2023, durante dos meses se realizó un cierre total en el sitio para remover más de 12.000 m3 de material rocoso y así poder conformar las terrazas, con esa cantidad de material se podrían llenar totalmente 5 piscinas olímpicas. Esta medida fue indispensable para garantizar la seguridad de los usuarios, considerando el volumen y tamaño de las rocas que debían ser removidas.
Adicionalmente, fue una prioridad darle un manejo adecuado a las aguas subterráneas, con el fin de conducirlas hacía las cunetas y obras hidráulicas del sector, que son aquellas estructuras que se observan en los laterales de vías y que permiten el flujo de las aguas. Así se logró que pudieran continuar su rumbo sin afectar la estabilidad del talud. Para esto se requirió la instalación de 670 metros lineales de drenes, equivalentes a 40 vagones de El Metro de Medellín en línea recta.
El talud de este sector necesitó una intervención profunda y por eso se instalaron 4.929 metros lineales de pernos debido a la inestabilidad del terreno y fueron lanzados 4.453 m3 de concreto para reforzar la estructura y así, finalmente, instalar 2.050 m² de malla de alta resistencia para minimizar la caída de piedras sobre la vía y garantizar el flujo permanente de vehículos.

Aunque la intervención principal ha sido completada, este sitio permanecerá en constante monitoreo para vigilar la estabilidad del terreno y la seguridad de los usuarios.
Actualmente no se tienen controles viales en este corredor y se han finalizado satisfactoriamente las obras en los sitios inestables ubicados en los sectores: Los Gaviones, El Pingüino, Paso Malo y El Mirador, mejorando así la seguridad y conectividad de todos los usuarios de la vía Santa Elena.
